Bayonetta, un juego necesario

Primero, me gustaría comentar que cualquier crítica que haga sobre videojuegos no seguirá los patrones clásicos de una revista online o en papel; para eso ya tenéis páginas como Meristation o la revista HobbyConsolas. Yo haré un análisis global del juego y, probablemente, os bombardearé con curiosidades u otros puntos de vista y pequeños detalles que estas publicaciones suelen pasar por alto. Soy un fanático de los videojuegos; podría decir que he dedicado mi vida entera a ellos y a mi enorme (muy enorme) colección de juegos y videoconsolas. Tengo una visión bastante influenciada por la experiencia de 18 años con un mando dejándome los ojos delante del monitor, por lo que suelo ser muy crítico con cosas que algunos consideraran pequeñeces, aunque haya veces que no lo parezca porque suelo comentar los juegos que más me gustan, y para ellos no suelo tener muy mala crítica. Después de este momento de vanidad, vamos al análisis del (anuncio ya) genial Bayonetta de Platinum Games.

Antes que nada, pido un enorme y sentido aplauso al director de esta joya: Hideki Kamiya. No es la primera vez que Hideki innova y rompe moldes; su obra como director ha sido alabada por público y crítica. Lo que toca Kamiya se convierte en oro (del que brilla, no como el de Shigeru Miyamoto, que es el que vende). Inventó al genial y carismático Dante en Devil May Cry; además, también ha dirigido Okami, Resident Evil 2 y Viewtiful Joe. Experiencia y buen hacer se dan la mano en este juego hecho con mucho cariño.

Bayonetta no es uno de esos juegos que marcan tendencia como lo hizo su papá, Devil May Cry, pero sí deja ese gran sabor de boca de haber jugado a algo único e irrepetible. En una época en la que el videojuego japonés está desprestigiado y se alaban tanto los videojuegos made in occidente, juegos como este son los que demuestran que eso son solo habladurías, y que no solo con Gears of War, Halo y Killzone puede mantenerse la calidad de una generación. La espectacularidad prima sobre la diversión, lo cual es algo que hace cojear a casi todos los juegos facilones y vistosos de hoy en día (Final Fantasy XIII, ejem). Bayonetta no es así; sus gráficos están a la altura, pero no destacan, y es divertido, muy divertido. Una crítica que se repite mucho hoy en día es “no innova en el género” (¿Gears of War sí? Y que conste que me gustan); bueno, pues tampoco innova. No es mucho más que un nuevo Devil May Cry (más Devil May Cry que el mismo Devil May Cry 4), pero más frenético y con una nueva heroína a la que es imposible no comparar con Dante. La irreverente Bayonetta es, sin duda, el 50% del juego; desborda carisma por los cuatro costados, y el resto es, simplemente, una obra maestra. El manejo es muy intuitivo, lo cual se aprecia mucho en un Hack n’ Slash. Aunque al principio puede que parezca que solo tienes que limitarte a pulsar botones, y que no tienes tiempo para pensar en ese “caos” que parecen a veces los combates, en realidad, si te lo tomas con un poco de calma, te das cuenta de que te deja mucho espacio para pensar y hacer todos los combos espectaculares que practicas en la pantalla de carga. Infinidad de secretos en un juego que sí que es rejugable de verdad; en una semana no sé ni cuantas veces me lo he acabado. Muchas armas y mucho más juego con ellas que en cualquier otro Hack n’ Slash. Otro punto fuerte de Bayonetta es la variedad: misiones en moto, cabalgando un misil, combates divertidos contra jefes gigantescos, retos secretos que puede conseguir cualquier mortal con un poco de esfuerzo (no como en Devil May Cry 3) y momentos muy épicos de la historia; aunque intenten decir por ahí que la trama podría dar más de sí, a mi me pareció lo suficientemente buena.

Sin embargo, Bayonetta también cojea un poco en algunos aspectos. Algunas fases, como la de la moto o la del misil, parecen un poco cogidas por los pelos, y la cámara (la dichosa cámara) y los controles no parecen estar bien adaptados. Como apunte, podría decir que la pelea final es espectacular, de las que más, pero habría sido aún mucho mejor si no fuese por la desastrosa cámara que juega muchísimas malas pasadas en combates y momentos puntuales.

 

En un Hack n’ Slash, lo que se busca es diversión, y Bayonetta la da: sus fases tienen una duración muy ajustada al nivel de diversión que pueden proporcionar. No te aburrirás nunca, es el Hack n’ Slash perfecto… Si no fuese porque su humor desvirtúa a veces la trama y lo hace bajar algunos puestos, al no permitir que esta cale tanto en la psicología del jugador como lo hizo la genial historia de Devil May Cry. Aún así, su sentido del humor es otro punto fuerte y otro reclamo más para seguir jugando.

En definitiva, Bayonetta es un videojuego necesario, una obra maestra como pocas en esta generación (puede que, por desgracia, sea una de las pocas) tan pésima. Mi nota es un 9.5/10, por los pequeños detalles comentados antes. Solo me queda esperar el presumible Bayonetta 2, un juego necesario para la salud de los videojuegos actuales.

 

CURIOSIDADES:

– Matar ángeles a ritmo de pop mola mucho.

– Bayonetta recoge aros dorados como los de Sonic, en homenaje a la saga, y porque el juego está distribuido por Sega.

– La persona que diseño a Bayonetta tan explosiva y sensual es una mujer, Mari Shimazaki.

– Las gafas de Bayonetta se añadieron en el último momento.

– Cuando visitas “The Gates of Hell”, la armería, Rodin dice “What are you buying?” con un extraño acento, y luego añade “oí eso en un videojuego”. El videojuego al que se refiere es Resident Evil 4, y esa frase la decía el buhonero que te vendía armas. No os perdáis está genial parodia de los grandes de Mega64, qué cracks:

– En una escena entre Luka y Bayonetta, este dice que se ha ligado a muchas chicas y, entre otras, nombra a una tal Trish (Devil May Cry). ¿Casualidad? No lo creo…

– Rodin es un escultor (genial, por cierto; tuve la suerte de ver parte de su obra en persona) y una de sus obras más famosas es La Porte de l’Enfercomo el nombre de la tienda del videojuego.

– La ropa de Bayonetta es su pelo; mola.

– Bayonetta es el segundo título más vendido de la extensa historia de Sega.

– Tanto Bayonetta (en sus conjuros) como los ángeles hablan el idioma Enochiano, el idioma de los ángeles, inventado por John Dee en el siglo XVI.

 

 

 

 

Autor: CowHead

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